2.3 Necesidades humanas

Se ha creído tradicionalmente, que las necesidades humanas tienden a ser infinitas; que están constantemente cambiando; que varían de una cultura a otra, y que son diferentes en cada período histórico. Pero tales suposiciones son incorrectas, puesto que son producto de un error conceptual, que consiste en confundir las necesidades con los satisfactores de esas necesidades.

Las necesidades humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables. Además las necesidades humanas fundamentales son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos. Lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas, son la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades.

Las necesidades fundamentales son: subsistencia (salud, alimentación, etc.), protección (sistemas de seguridad y prevención, vivienda, etc.), afecto (familia, amistades, privacidad, etc.) entendimiento (educación, comunicación, etc.), participación  (derechos, responsabilidades, trabajo, etc.), ocio (juegos, espectáculos) creación (habilidades, destrezas), identidad (grupos de referencia, sexualidad, valores), libertad (igualdad de derechos).

Concebir las necesidades tan sólo como carencia implica restringir su espectro a lo puramente fisiológico, que es precisamente el ámbito en que una necesidad asume con mayor fuerza y claridad la sensación de “falta de algo”. Sin embargo, en la medida en que las necesidades comprometen, motivan y movilizan a las personas, son también potencialidad y, más aún, pueden llegar a ser recursos. La necesidad de participar es potencial de participación, tal como la necesidad de afecto es potencial de afecto.

Integrar la realización armónica de las necesidades humanas en el proceso de desarrollo, significa la oportunidad de que las personas puedan vivir ese desarrollo desde sus comienzos; dando origen así a un desarrollo sano, autodependiente y participativo, capaz de crear los fundamentos para un orden en el que se pueda conciliar el crecimiento económico, la solidaridad social, el crecimiento de las personas y la protección del ambiente.

Las necesidades humanas básicas referidas, deben constituirse en derechos inalienables del ser humano, ya que su posesión y práctica hacen a la dignidad del individuo y las comunidades. La satisfacción de estas necesidades implica un marco ambiental sano. La degradación del ambiente, provocada por los procesos de contaminación y  “explotación”  irracional de los recursos, atenta gravemente contra ellas. Actualmente y a nivel mundial, los modelos de desarrollo económico y tecnológico han provocado que millones de seres humanos no hayan tenido posibilidad de acceder a la satisfacción de estas necesidades básicas. (S. Choren)

Abraham Maslow (1908-1970) máximo exponente de la sicología humanística, en su obra “Motivación y Personalidad” en 1954, con lo cual pretendía dar a conocer que el hombre es un ser que tiene necesidades para sobrevivir, además de ser un ser  biosicosocial, Maslow agrupa todas las necesidades del hombre en 5 grupos o categorías jerarquizadas mediante una pirámide, las cuales son; a) Necesidades fisiológicas (aire, agua, alimentos, reposo, abrigos etc.)  b) Necesidades de seguridad (protección contra el peligro o el miedo, etc.) c) Necesidades sociales (amistad, pertenencia a grupos, etc.) d) Necesidades de autoestima (reputación, reconocimiento, respeto a si mismo, etc.) e) Necesidades de autorrealización (desarrollo potencial de talentos, dejar huella, etc.) Maslow cree que el hombre es un ser cuyas necesidades crecen y cambian a lo largo de toda su vida. A medida que el hombre satisface sus necesidades básicas o primarias, otras más elevadas como las secundarias ocupan el predominio de su comportamiento y se vuelven imprescindibles, Maslow plantea que el ser humano está constituido y compuesto por un cuerpo físico, cuerpo sociológico y cuerpo espiritual y que cualquier repercusión o problema que ocurre en cualquiera de estos cuerpos repercute automáticamente sobre el resto de los cuerpos de la estructura. Por esto Maslow propone dentro de su teoría el concepto de jerarquía, para así darle orden a las necesidades a nivel del cuerpo físico, sociológico y espiritual.

 

 

 

Reconocimiento

 

Afiliación

Seguridad

Fisiología

Autorrealización

 

 

 

 

Autorrealización

Moralidad, creatividad, espontaneidad, falta de prejuicios, aceptación de hechos, resolución de problemas.

Reconocimiento

Auto reconocimiento, confianza, respeto, éxito

Afiliación

Amistad, afecto, intimidad sexual.

Seguridad

Seguridad física, de empleo, de recursos, moral, familiar, de salud, de propiedad privada.

Fisiología

Respiración, alimentación, descanso, sexo, homeostasis.

 

 

MANFRED MAX- NEEF desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos. Las necesidades humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables, son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos. Lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas, es la manera o los medios utilizados para la satisfacción del as necesidades. Lo que está culturalmente determinado no son las necesidades humanas fundamentales, sino los satisfactores de esas necesidades.

CLASIFICACIÓN DE LAS NECESIDADES SEGÚN MAX NEEF

 

  • Según categorías existenciales: necesidades de ser, hacer, tener y estar.

 

 

Necesidades existenciales

Satisfactores

 

Ser

Atributos personales y colectivos

Tener

Instituciones, normas, mecanismos, herramientas, leyes.

Hacer

Acciones personales o colectivas

Estar

Espacio, ambiente

 

 

 

  • Según Categorías axiológicas

 

  • Subsistencia
  • Protección
  • Afecto
  • Entendimiento
  • Participación
  • Ocio
  • Creación
  • Identidad
  • Libertad

Cada sistema económico, social y político adopta diferentes estilos para la satisfacción de las mismas necesidades humanas fundamentales. En cada sistema éstas se satisfacen(o no) a través de la generación (o no generación) de diferentes tipos de satisfactores. Uno de los aspectos que define una cultura es su elección de satisfactores. Las necesidades humanas fundamentales de un individuo que pertenece a una sociedad consumista son las mismas del que pertenece a una sociedad ascética. Lo que cambia es la cantidad y calidad de los satisfactores elegidos, y/o las posibilidades de tener acceso a los satisfactores requeridos. Lo que está culturalmente determinado no son las necesidades humanas fundamentales, sino los satisfactores de esas necesidades. El cambio cultural es consecuencia –entre otras cosas- de abandonar satisfactores tradicionales para reemplazarlos por otros nuevos y diferentes. En conclusión los dos personajes apuntan hacia un mismo objetivo solo que con un modo de ver distinto; tanto ABRAHAM MASLOW como MANFRED MAX-NEEF hablan de que el ser humano para subsistir y sobrevivir adecuadamente en un determinado entorno debe satisfacer una serie de necesidades básicas, y que sin importar el método que cada uno utiliza, es muy importante satisfacerlas ya que de eso depende la vida misma.